Enloquecida por Sézane

Ains, yo sigo y sigo con mi rollo parisino… y es que me flipa, no lo puedo evitar. Y para colmo va y un día, en Instagram, me encuentro con una marca que es… París en estado puro. Pobre de mí y de mi tarjeta de crédito. Hoy estoy Enloquecida por Sézane y ahora verán porqué.

Creo que andaba yo en pleno puerperio (o vamos, saliendo de él) cuando de repente ví una foto en Instagram de una EgoBlogger a la que sigo (si, sigo a algunos ejemplares de esa especie) con unos zapatos… Maravillosos. De leopardo, con un tacón realmente asumible y con una preciosa forma de punta, pero sin ser de “chúpame la punta”, ya me entienden. Total, que le pregunté de dónde eran y me dijo: Sézane.

Y yo que me encontraba en un momento de esos en los que necesitas verte guapa sí o sí… Pues me hice la remolona durante muchas semanas pero al final, en un momento de debilidad… piqué. Y vaya si lo hice. Primero fueron un jersey y los ya famosos zapatos de leopardo. Luego otro jersey, una falda, las rebajas… Y con la excusa de que el cuerpo ya no es igual después del embarazo (por mucho que recuperes el peso incluso que peses menos… no está igual distribuido) pues claro… Había que renovar el armario. Y así lo hice, y como excusa me dije además que claro, como no tengo tiempo para ir de compras, pues tengo que comprar online… Cómo me gusta el autoengaño…

Se trata de la primera marca francesa que nació 100% online, con prendas diseñadas por Morgane Sezalory y que resulta totalmente adictiva, ya que una vez al mes hay una nueva colección cápsula de edición limitada, y si no te espabilas no puedes hacerte con nada. Qué queréis que os diga, yo cuando veo el email que anuncia que ha salido la colección o que ha habido reabastecimiento tiemblo, y mi cuenta corriente más. Así que últimamente hago enormes esfuerzos de contención para abrir tarde el email… y que no quede nada, y así no compro. Listo.

Abrir sus pedidos también tiene su gracia la verdad. En la caja hay un gracias enorme, y siempre hay algún regalito. O una bolsa de algodón (super práctica para la compra, el gimnasio, etc.), una revistita de la colección, hasta un collar me regalaron una vez. Ahora, con cada par de zapatos regalan un capazo pre-cio-so. Y un olor increíble que es, casualmente, el de la fragancia con el mismo nombre. Me tienta poner los cuernos a mi perfume, la verdad…

Hace unas semanas, cuando me fuí con RollingFood a París, una de nuestras X en el mapa estaba, por supuesto, en el Apartamento de Sézane. Y allá que nos fuimos. Después de caminar mucho rato y de utilizar Google Maps para encontrarlo (qué desastre que soy con la orientación) al fin, encontramos el apartamento. Y es tan bonito como parece en las fotos. Te recibe una escalera, unas bonitas puertas de cristal antiguas y un mosaico en el suelo “Paris mon amour”. Y es que, igual que Carrie Bradsaw en Sexo en Nueva York, se puede tener un idilio con una ciudad, y con París… es realmente fácil encariñarte y tener una aventura.

Estuvimos un montón de rato en la tienda curioseando, mirando toda la ropa y los objetos, el fotomatón, los zapatos… Ains los zapatos… Luego fuimos a la puerta contigua, a la librería, a ver también los bolsos, que como no podía ser de otra manera, nos fliparon. Fuimos lo peor y no nos hicimos ni una foto. Ni una tú. Y yo que iba con grandes expectativas de comprarme la tienda entera (créanme cuando les digo que había estado ahorrando para la ocasión) pues al final no me compré nada. Pero nada. Supongo que había demasiada gente o que la mala noticia que me habían dado un rato antes me hizo no estar nada inspirada.

Y es que Sézane es el chic francés, en serio. Ya sabéis que yo soy gran fan de La Parisina de Inés de la Fressange, pero soy todavía más fan de Cómo ser parisina estés donde estés de Caroline de Maigret y sus amigas. Tiene muuucho humor y sorna sobre la actitud pija y tópica de París, así como del idealizado estilo de vida francés. Bueno, pues Sézane tiene mucho de todo esto. Tiene básicos con un twist, prendas un poco canallas, cosas muy originales y sexy…

Y claro, viviendo en España, y en Valencia particularmente como yo, es vestir diferente. En esta tierra de tetes y tetas (me refiero a chicas, aunque a siliconadas también) o de Tous y náuticos, viene bien poder llevar cosas que no lleva todo el mundo y que tienen un aire diferente. ¿Lo malo? Pues que no es barato señores, así es. Pero se puede comprar de vez en cuando, y cuando hacen los precios especiales para prendas de otras temporadas. Ahí yo hago el agosto, la verdad. Pero piensen por un momento: ¿es mejor tener poco y bueno o mucho y malo? Pues yo cada vez soy más de poco y bueno. Y si voy a tener poca ropa pero con el estilazo de Sézane… Pues From lost to the river.

Tengo que anunciarles que mi whishlist está ya a tope de cosas, y que estoy esperando que llegue julio como agua de mayo para aprovechar el outlet. Eso si me puedo aguantar, porque los objetos que han sacado en su sección de Lifestyle son… Amor. Y es que yo por las cosas de Sézane Ma-to. Ya lo saben.

 

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